En 2005, Abaldo nació impulsado por un grupo de ingenieros de Caminos. Gracias a su pasión y amplia experiencia en la construcción de carreteras, los primeros años estuvieron marcados por una fuerte expansión e inversión estratégica.
Estas bases sólidas permitieron a Abaldo adjudicar sus primeras grandes obras, muchas de ellas en colaboración con otras empresas. Entre los proyectos más destacados de esa etapa inicial se encuentran una subasta de barreras de seguridad en Ciudad Real y la ejecución de varios tramos de autovías en Zamora, Huesca, Trujillo y Lugo
Ese impulso inicial nos llevó a nuevos horizontes: la contratación de nuestra primera obra ferroviaria en Tarragona y, poco después, una obra en el ámbito de las aguas. También decidimos extendernos al sector aeroportuario, creando equipos especializados y adaptando nuestras metodologías a los estándares de ese campo.
Sin embargo, este crecimiento se vio golpeado por la crisis económica que afectó a todo el sector. La licitación pública se redujo al mínimo, ralentizando y, en algunos casos, deteniendo nuestras obras. Con resiliencia y la dedicación del equipo de Abaldo, sobrevivimos gracias a las obras en cartera y, como muchas otras empresas, emprendimos un viaje al exterior. En Perú encontramos nuevos desafíos, aunque esa experiencia duró poco, cerrando su capítulo en 2014.
A partir de 2014, la diversidad se convierte en nuestra nueva fortaleza. Firmamos contratos significativos con entidades como el Canal de Isabel II, el Puerto de Castellón y las Confederaciones del Tajo y Guadalquivir, mientras AENA se consolidaba como uno de nuestros principales clientes, representando más de la mitad de nuestra actividad en estos años.
La pandemia y la crisis inflacionista que le siguió pusieron a prueba nuestra capacidad de adaptación. Sin embargo, gracias al compromiso del equipo Abaldo, superamos juntos estos tiempos difíciles.
Con el impulso de los fondos Next Generation y los presupuestos expansivos del Estado, la licitación de obra pública repuntó, abriéndonos camino a nuevas oportunidades y ampliando nuestra cartera y actividades.
Hoy, en Abaldo, nuestro compromiso es hacer bien nuestro trabajo, aportando valor y solidez en cada proyecto que emprendemos. Nos preparamos para los retos futuros con la misma convicción que nos ha acompañado desde nuestros inicios, listos para seguir construyendo con responsabilidad y calidad en cada obra que confiamos hacer perdurar.